28 de abril de 2026

Comparten retos y similitudes UdeC y laUniversidad Autónoma de Aguascalientes


Como parte de las actividades de la Feria del Libro (FELIB) Altexto 2026, la mañana de este lunes 27 de abril, tuvieron una reunión de trabajo el rector de la Universidad de Colima, Christian Torres Ortiz Zermeño y el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Juan Carlos Arredondo Hernández. La UAA es la universidad invitada a esta feria de los libros.
Reunidos en la Sala de Juntas de Rectoría con parte de sus equipos de trabajo, ambos rectores comentaron los retos y las similitudes de ambas casas de estudio, no sólo en cuanto al tamaño de sus respectivas entidades, sino en los logros académicos, científicos y culturales, y en los retos que enfrentan y enfrentarán en los años por venir.
Christian Torres Ortiz dio la bienvenida y dijo que es la primera vez en los más de 28 años que tiene Altexto, que se tiene como invitada a una universidad. En su intervención, habló del origen histórico de la UdeC (1940), de los años decisivos en los que logró la autonomía (1962 y 1980), de sus casi 29 mil alumnos (ahora) en todos los niveles de estudio y de la descentralización que ha logrado esta casa de estudios en los 10 municipios del estado.
Abordó el Plan Institucional de Desarrollo para los próximos cuatro años y compartió que el pasado 15 de abril, la Universidad dio a conocer su nuevo modelo educativo con horizonte al 20250. “Es una de nuestras apuestas más importantes y nuestra hoja de ruta para los próximos años”.
En la reunión, Adolfo Álvarez González, director general de Publicaciones de la UdeC, habló de las similitudes editoriales de la UdeC y la UAA, universidades que desde hace 30 años cuentan con un departamento editorial. Mediante cifras, abordó la evolución de Publicaciones, desde que editaba libros impresos, hasta ahora que elabora textos virtuales y los vende en Amazon, pasando por la certificación ISO que cumplen desde el 2005, los audiolibros y por la aplicación de la realidad aumentada en los manuales de estudio.
Camilo Alejandro García Morales, director general de Servicios Universitarios, dijo que la FELIB Altexto es la feria del libro más importante del estado, con 135 eventos en todos los campus y la participación de 120 editoriales durante diez días. Habló de los logros en la FIL de Guadalajara, sobre todo de los premios por montar pabellones amigables con el medio ambiente y también del sistema de becas en la UdeC.
Por la UAA hablaron Silvia Mata, directora general de Difusión y Vinculación; Genaro Ruiz Flores, jefe del Departamento Editorial y Javier Vargas Franco, asistente ejecutivo de la Red Nacional Altexto. Los tres coincidieron en las similitudes y retos de ambas universidades, sobre todo en lo complicado que es cada año tener un stand propio en la FIL Guadalajara. Bromearon al decir que este año sí le van a ganar en premios a la UdeC por la calidad de su stand.
Juan Carlos Arredondo, rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, dijo que ambas casas de estudio enfrentan grandes retos, como la generación de recursos. Le gustó la propuesta del rector de la UdeC de sacar a la universidad de los campus para que más gente conozca los logros que alcanzan día con día.
Para cerrar la reunión y antes de tomarse una foto, Christian Torres Ortiz Zermeño compartió el compromiso social de la UdeC con la comunidad: “Es algo que debemos hacer, un ejercicio de corresponsabilidad como instituciones que en su mayor parte recibimos apoyo de los gobiernos federal y estatal”.
Habló finalmente de lo que ha hecho la Universidad de Colima para allegarse de más recursos, como es el caso del proyecto Un Día para Donar y de la importancia que se le da en esta casa de estudio al cuidado del medio ambiente.
Con el rector de la UAA venían también su esposa, Claudia Dávila Ávila y el profesor investigador Luciano Ramírez. Por la UdeC estuvieron Blanca Liliana Díaz, presidenta del Voluntariado; Joel Nino, secretario general; Érika Ulibarri, coordinadora general Administrativa y Financiera; Susana Preciado, coordinadora general de Docencia; Xóchitl Trujillo, coordinadora general de Investigación; Carlos Ramírez, coordinador general de Extensión y Jorge Martínez, coordinador general de Comunicación Social.
Además, Gilda Callejas, directora general de Difusión Cultural; Francisco Ventura, secretario técnico de la rectoría, Leticia Bermúdez, directora Editorial; Francisco Coello, secretario Privado de rectoría y Selene Solano, secretaria particular del rector.

Fue para Erandy Bracamontes, del Bachillerato 33, el primer lugar del XIV Concurso de Lectura en Voz Alta


Erandy Bracamontes Luna, alumna del bachillerato 33 de Villa de Álvarez, ganó el primer lugar de la final del XIV Concurso de Lectura en Voz Alta, llevado a cabo en la Pinacoteca Universitaria, en el marco de la Feria del Libro Altexto 2026 de la Universidad de Colima.
El segundo lugar fue para Vanessa Bautista del Bachillerato 18, en Coquimatlán; el tercero para César Alejandro Carrillo Lozano, de la Preparatoria Gandhi; el cuarto lugar para Yanni Abisai Ruelas Magallón, del Bachillerato 21, en Tecomán; y el quinto lugar para Alondra Aracely Jiménez Rodríguez, del Bachillerato 1 en Colima.
Las y los estudiantes participantes interpretaron textos de Roberto Abad, ganador del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima 2025, con el propósito de acercarlos no sólo a la obra galardonada (Umbral), sino también a otros títulos publicados por el narrador originario de Cuernavaca, Morelos.
Durante la premiación, el rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño destacó que este certamen se ha consolidado como “una tradición universitaria y estatal, al cumplir 14 años de promover el gusto por la lectura entre las juventudes”.
Subrayó que la Feria del Libro Altexto 2026 no sólo busca difundir la producción editorial universitaria y de otras instituciones, sino que su objetivo principal es fomentar la lectura, especialmente entre estudiantes de nivel medio superior.
Destacó que este concurso “representa una valiosa experiencia formativa para las y los jóvenes participantes”. También destacó el trabajo del jurado calificador, así como el de las y los directores, delegados, familias y personal universitario, que hacen posible la realización de este encuentro año con año.
En su mensaje final, invitó a las y los estudiantes a convertirse en promotores de la lectura dentro de sus familias, amistades y comunidades, aprovechando la responsabilidad social que implica pertenecer a una institución educativa.
Aún con la emoción del triunfo, Erandy Bracamontes expresó: “Me siento bastante emocionada, la verdad es que no me lo esperaba. Estoy bastante feliz”.
Comentó que esta fue la tercera ocasión en la que participó en el certamen y, además, la última oportunidad que tenía para concursar como estudiante de bachillerato, por lo que valoró aún más el resultado obtenido. “Estoy totalmente feliz y agradecida de que éste haya sido el momento en el que logré el primer lugar”.
Asimismo, hizo un llamado a las y los jóvenes que desean integrarse a este tipo de actividades académicas y culturales, a no desanimarse ni dudar de sus capacidades. “Invito a todas las personas que quieran participar y que tal vez no se animen porque sientan que no van a dar lo suficiente: ¡háganlo! La experiencia sirve y poco a poco se llega”, afirmó.
Finalmente, destacó que la clave está en intentarlo y mantenerse constantes, pues consideró que todas las personas tienen la posibilidad de alcanzar sus metas mediante el esfuerzo y la perseverancia.
Como parte de la premiación, las y los ganadores recibieron reconocimientos y libros, fortaleciendo así el círculo virtuoso entre lectura, formación académica y producción editorial universitaria.
El jurado calificó habilidades como: comprensión lectora, dicción, interpretación, ritmo, modulación de voz y conexión con el público.
Integraron el jurado Alberto Llanes Castillo, escritor, coordinador académico y catedrático de la FALCOM; Oriana Gaytán Gómez, directora de la Facultad de Economía; David Ávalos Chávez, escritor, profesor investigador y coordinador académico en la FALCOM; Brenda Aguilar García, directora de Investigación de Obligaciones Administrativas y Zeydel Bernal Astorga, escritora, ilustradora y gestora cultural.

Otorgan UdeC y el INBAL otorgan el Premio NarrativaColima 2025 a Roberto Abad, por su obra Umbral


Este lunes, en la Pinacoteca Universitaria, se llevó a cabo la entrega del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima por Obra Publicada 2025 al escritor morelense Roberto Abad, por su libro de cuentos Umbral. Este premio lo otorgan la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL) y la Universidad de Colima.
El evento, enmarcado en las actividades de la Feria del Libro Altexto 2026, fue presidido por Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, rector de la UdeC y Haydee Boetto Bárcena, subdirectora general de Bellas Artes.
También estuvieron en el presídium Carlos Ramírez, coordinador general de Extensión; Adolfo Álvarez, director general de Publicaciones; Camilo Alejandro García, director general de Servicios Universitarios y Ana Josefina Cuevas, directora de la Facultad de Letras y Comunicación.
El dictamen
El jurado calificador, integrado por Atenea Cruz, Itzel Guevara del Ángel y Marco Antonio Vuelvas, decidió conceder este galardón a Roberto Abad al considerar que Umbral “es un volumen de cuentos redondo escrito con precisión, elegancia y buen ritmo, que invita al lector a sumergirse en lo oscuro y lo extraordinario; abarca lo que está más allá de nuestra realidad, lo otro, y va del horror cósmico a lo extraño e inquietante”.
Asimismo, el jurado resaltó “la atinada conjugación entre el diseño editorial y el texto, pues establece un diálogo profundo y visual que dota de una dimensión extra a las historias que lo conforman”. Esta reseña fue leída por Carlos Ramírez.
El Premio Bellas Artes de Narrativa Colima 2025 consiste en la entrega de un diploma y un estímulo económico de 300 mil pesos. Asistió al evento, como invitado de honor, Juan Carlos Arredondo Hernández, rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), universidad invitada a la FELIB Altexto 2026, acompañado de su esposa Claudia Dávila Álvarez
Sumar páginas, el nuevo reto
En su intervención, Christian Torres Ortiz resaltó que, desde hace cinco años, “en la Universidad de Colima asumimos el compromiso de renovar y fortalecer nuestras acciones en favor del fomento y la difusión de la lectura. Asimismo, a partir de este año propuse asumir un nuevo reto colectivo, sumar páginas, una campaña permanente que nos invita a llevar un registro de nuestras lecturas y compartirlo a través de nuestras redes sociales como una forma novedosa de construir comunidad en torno al libro y a la lectura”.
Destacó que, sin duda alguna, la expresión más tangible del fomento a la lectura que realiza la UdeC es la Feria del Libro Universitaria, “que año con año registra una asistencia cada vez más numerosa y ofrece una programación más amplia, incluyente y diversa, con presencia en todo el estado. Este premio que hoy nos convoca es una de las más relevantes dentro de las convocatorias literarias de nuestro país”.
La obra de Roberto Abad, dijo el rector, “nos recuerda que cuando la realidad parece superarnos, la humanidad conserva siempre la capacidad de adaptarse y afrontarla en la búsqueda permanente de una realidad más plural”.
Por último, agradeció al INBAL “por permitirnos seguir colaborando en la convocatoria de este premio, hoy una referencia indispensable en la Literatura de México y Latinoamérica. Finalmente reconozco y felicito a Roberto por su destacada obra y merecido reconocimiento”.
Umbral
El análisis de la obra estuvo a cargo del estudiante de Letras Hispanoamericanas de la Facultad de Letras y Comunicación, César Rodrigo Ávila Ávalos, quien describió a esta obra como “un libro de cuentos que genera diversos tipos de miedo, algunos fantasiosos y otros un poco más tangibles; por si fuera poco, las primeras páginas presentan un tablero de ouija, generando complicidad en el lector. Somos nosotros quienes, después de estas advertencias, decidimos seguir con la lectura o alejarnos del libro, para mantener nuestro limitado conocimiento de la realidad”.
“Imaginemos un planeta -dijo- al que acabamos de llegar, y podemos viajar en todas direcciones. Es por eso por lo que, para no perdernos, el autor debe señalarnos el camino. Usualmente los escritores lo hacen mediante un letrero bien grande, que es el título. En este caso, umbral no es estar adentro, es estar en los límites, estar a un solo paso, a una única decisión de poder entrar o permitir la entrada. Eso es lo que hace Roberto al inicio, advierte que estamos a punto de abandonar la zona segura de nuestra realidad”.
Agregó entonces que “sólo quienes tengan la suficiente valentía, curiosidades o menosprecio a las advertencias, se atreven a colocar sus manos sobre este libro y se dejan guiar, porque esa otra realidad no se encuentra en otro plano, se encuentra aquí mismo, sólo es cosa de soltar nuestros mortales cinco sentidos y, con ello, cruzar el umbral que nosotros mismos construimos”. Cerró su intervención deseando las buenas noches, en sintonía con Abad.
La lectura como un acto de amor
En su intervención, Roberto Abad, destacó: “Leer también es un gesto de amor, y no hay mayor reconocimiento que saberse acompañado por la mirada de otros. Ser cuentista en México todavía significa en muchos espacios ser considerado un autor de segundo orden. Aunque se diga que el cuento vive un gran momento, persiste la vieja idea de que es una manifestación menor del arte narrativo”.
Quisiera, agregó, “imaginar un momento donde eso ya no haga falta aclararlo, donde no sea necesario prometer una novela para que te publiquen un libro de cuentos, para que un editorial abra sus puertas, para que un agente literario te escuche, porque el cuento, como forma narrativa, es tan vasto y exigente como cualquier otro género. Ya basta de adquirir el género desde el mercado: el cuento se lee y se escribe”.
Umbral, dijo Abad, “el libro por el que hoy estoy aquí, habla de la palabra como testigo de otras realidades. Si la palabra puede brillar en los sueños, las pesadillas, augurios o las invocaciones, entonces nos enseña que existen mundos alternos, que la realidad no es única y que puede ser intervenida y reinventada por el lenguaje”.
El autor propuso imaginar más, pensar en los mundos que todavía no conocemos. “Busquemos nuevas formas de existencia a través de la palabra, porque la literatura fantástica es una manera de ampliar lo posible, de decir que siempre hay otro modo de mirar, y hay que estar dispuestos a asumirlo. Necesitamos más miradas y más cuentos”.
Poner al centro el valor de nuestra identidad
Por último, Haydee Boetto Bárcena, subdirectora general de Bellas Artes resaltó que este reconocimiento, surgido en 1980, “ha permitido preservar y promover la literatura y acercarla a todas las personas. Abre paso a nuevas voces en distintos géneros y, además de galardonar a las autoras y autores, buscan que su obra se difunda, se comparta y llegue a otros públicos a través de talleres, lecturas y encuentros”.
“Los premios -aseguró- han sido también una forma de reconocer la diversidad lingüística del país y de poner al centro el valor de nuestra identidad. En conjunto con otras iniciativas, forman parte de un esfuerzo por mantener viva la creación literaria y generar un diálogo con los lectores, con nuevos escritores, escritoras y con el resto de las artes”.
En esta ocasión, comentó la funcionaria federal, el premio es otorgado a Roberto Abad por su obra Umbral, que reúne trece cuentos “en los que el autor propone una experiencia particular, convirtiendo cada historia en una nueva puerta que se abre, un umbral que se atraviesa”.
En estos relatos -finalizó-, “el autor construye distintos universos narrativos donde aparecen el amor, la locura, la muerte y la enfermedad. Sus historias avanzan con rapidez. Son relatos abiertos que construyen una atmósfera fantástica y perturbadora también. Umbral es un libro que invita a cruzar hacia lo desconocido y a evitar inquietudes y miedos propios del ser humano”.

Gobernadora Indira Vizcaíno entregó y recorrió nuevo puente vehicular El Chical en Coquimatlán

La tarde de este martes, la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, hizo la entrega formal y recorrió el nuevo puente vehicular de la comunidad El Chical, en el municipio de Coquimatlán, una de las#ObrasQueTransforman inauguradas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hace unos días en un enlace con 'La Mañanera del Pueblo'; la mandataria estatal recordó cómo los habitantes de este lugar tenían décadas solicitando esta obra y lo único que recibían por respuesta de lo gobiernos de antes, era que los iban a reubicar.

"Me parece que eso no solamente era una contradicción, sino una falta de respeto a lo que la comunidad significa. Hoy queda demostrado que sí era posible hacer este puente, que sí hay, desde la visión humanista de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, un compromiso para resolver temas a la gente porque para ella cuando le presentamos un proyecto, más allá de las dimensiones o el costo, ella siempre pregunta ¿Y la gente se va a beneficiar? ¿Y esto va a tener un impacto en las personas que viven ahí? Y yo creo que ustedes mejor que nadie saben lo importante que será este puente para esta comunidad", expresó Indira Vizcaíno.

La mandataria estatal resaltó que esta obra permitirá que sea la primera temporada de lluvias en la que las y los habitantes no tendrán la preocupación por cruzar con una crecida del río; "así será hacia adelante y eso gracias a la generosidad de nuestra Presidenta de México (...) y a que ustedes como comunidad se han mantenido unidos ", señaló.

Christopher Enrique Lucas Ochoa, director general del Centro Colima de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), explicó que este puente tuvo una inversión de más de 131 millones de pesos y que beneficia a más de 4 mil habitantes de esta zona.

Susana Leticia Hernández Rodríguez, comisaria ejidal de El Chical, resaltó que esta es una obra que tenían toda la vida pidiéndola y que fue gracias a las gestiones de la gobernadora Indira Vizcaíno y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que autorizó este proyecto que ahora es una realidad; "esto es una muestra de que cuándo se escucha a la gente las cosas se pueden realizar".

Los libros, la lectura y la cultura deben estar alservicio de todas y todos: Christian Torres, rector

En una tarde particularmente húmeda y cálida, este lunes se inauguró de manera oficial la edición número 28 de la Feria del Libro (FELIB) Altexto 2026, en el vestíbulo de Plaza San Fernando, que estuvo lleno de jóvenes, de público en general, de funcionarios de la Universidad de Colima y también de la plaza comercial. En esta edición, por primera vez se tuvo una universidad invitada, la Autónoma de Aguascalientes (UAA)
Presidieron la ceremonia de apertura Christian Torres Ortiz, rector de la UdeC; Juan Carlos Arredondo Hernández, rector de la UAA y Guillermo Brun Solórzano, presidente del Consejo de Plaza San Fernando.
Con ellos estuvieron Joel Nino, secretario general de la UdeC; Blanca Liliana Díaz, presidenta del Voluntariado; Claudia Dávila, esposa del rector de UAA; Haydeé Boetto, subdirectora general de Bellas Artes; Carlos Ramírez, coordinador general de Extensión; Silvia Mata, directora general de Difusión y Vinculación de la UAA; Erika Ulibarri, coordinadora general Administrativa y Financiera; Jorge Martínez, coordinador general de Comunicación Social; Adolfo Álvarez, director general de Publicaciones; Camilo García, director general de Servicios Universitarios y Gilda Callejas, directora general de Difusión Cultural.
Guillermo Brun agradeció a los directivos universitarios por elegir la Plaza San Fernando para acercar la cultura a la gente. “Nos da gusto ser parte de este esfuerzo y ver que cada año sigue creciendo en influencia. La Feria del Libro es un ejemplo de lo que se quiere lograr, y que piensen en esta plaza como una alternativa para difundir la cultura. Eso nos llena de orgullo”.
Juan Carlos Arredondo comentó que las universidades producen conocimiento, “pero también lo fijan, lo ordenan y lo ponen en circulación. Durante mucho tiempo, esa tarea estuvo atravesada por límites considerables, y aunque quisieran, las casas de estudios no se podían permitir imprimir todo lo que quisieran o lo que llegaba a sus manos. No había dinero, tiempo, ni el espacio suficiente para tal empresa. Esos retos, sin embargo, nos enseñaron a realizar una selección rigurosa de las obras que más valían la pena, así como su curaduría y publicación con los más altos estándares de calidad”.
Recordó que el internet y los formatos digitales tienen la capacidad de comprimir hojas enteras en unos cuantos kilobytes, por lo que han transformado la industria y los retos asociados a ella. “En la actualidad es fácil caer en la tentación de publicar todo lo que se pueda; paradójicamente, esa facilidad subraya como nunca la importancia de los buenos editores y del trabajo comprometido y riguroso de las editoriales universitarias”.
En ese contexto, el rector de la UAA destacó la importancia de la Red Altexto, que desde hace más de dos décadas articula el trabajo de las editoriales universitarias en México, para fortalecer la circulación del libro académico. Es una red integrada por más de 50 instituciones de educación superior, lo que ha permitido ampliar los catálogos, generar espacios compartidos de difusión y sostener altos estándares de difusión editorial.
“Estar aquí como invitado de honor-dijo-, se traduce en casi un millar de libros publicados, en la presencia en ferias nacionales e internacionales, así como un puñado de reconocimientos. La Universidad de Colima fue para nosotros como una madrina que nos dio un empujoncito de la suerte hace casi dos décadas y recibimos este honor como una oportunidad para generar un compromiso compartido y para seguir trabajando junto con las universidades que integramos la Red Altexto en la construcción de un espacio editorial que dé orden y permanencia al conocimiento que se genera en nuestras instituciones”.
En su turno, el rector Christian Torres dijo que esta edición de la Feria del Libro tiene un significado especial al contar, por primera vez, con una institución invitada, como la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA). Agradeció a su rector “la disposición de su comunidad universitaria para sumarse a esta feria con su experiencia académica y editorial, fortaleciendo con ello los vínculos de colaboración entre instituciones hermanas que comparten el compromiso con la educación pública, la cultura y la difusión del conocimiento”.
Recordó que, a lo largo de los años, esta Feria se ha consolidado como “un espacio de encuentro que pone en el centro a los libros, pero, sobre todo, a las personas, a quienes leen, a quienes escriben, a quienes enseñan y a quienes, desde distintos ámbitos, hacen posible que el conocimiento circule y se comparta. Su carácter itinerante y su presencia en diversas sedes universitarias y espacios abiertos de la entidad, reafirma nuestra convicción de que los libros, la lectura y la cultura deben estar al alcance de todas y todos”.
En este sentido, dijo el rector, “es importante destacar la apertura y el compromiso de Plaza San Fernando como un espacio que desde hace varios años ha hecho posible que esta Feria se desarrolle en un entorno abierto, accesible y con amplia afluencia de la sociedad colimense, fortaleciendo así su alcance y visibilizando el trabajo conjunto de la Universidad y de la comunidad editorial”.
Torres Ortiz adelantó que durante estos días, la FELIB Altexto 2026 ofrecerá una programación amplia y diversa, con presentaciones editoriales, actividades académicas, propuestas artísticas y espacios dirigidos a públicos de todas las edades.
“Más que una agenda de eventos, ofrecemos una invitación a encontrarnos, a dialogar, a imaginar, a compartir ideas. Agradezco a todas las dependencias universitarias que han hecho posible esta edición, así como a las instituciones participantes, editoriales, autoras y autores, y a los equipos que han trabajado con dedicación para que esta feria sea una realidad”, destacó.
Finalmente, agradeció a la sociedad colimense por su presencia y por mantener vivo el interés en la lectura y la cultura.
Como parte de la inauguración, se presentó el Ballet Folklórico de la UdeC con un fragmento del cuadro Ángeles prehispánicos. Después, los rectores de la UdeC y la UAA recorrieron los estantes de libros. Destacó un mural elaborado por alumnos de la Escuela de Artes Visuales de la Universidad de Colima, coordinados por la maestra Patricia Ayala, donde plasman seis edificios característicos de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, elementos que el rector de la UAA fue explicando uno por uno.