18 de octubre de 2026

Estudiantes del Bachillerato 4 comparteninformación sobre nutrición y cuidado de la salud

*La actividad formó parte de la Semana Universitaria de la Lucha contra el Cáncer de Mama.

Estudiantes de quinto semestre del Bachillerato 4 de la Universidad de Colima pusieron en práctica sus conocimientos de Nutrición mediante una jornada informativa sobre alimentación, hábitos saludables y factores de riesgo relacionados con el cáncer, como parte de la Semana Universitaria de la Lucha contra el Cáncer de Mama.

En ocho estaciones temáticas, las y los jóvenes compartieron información con la comunidad estudiantil sobre alimentación equilibrada, lectura de etiquetas nutricionales, actividad física y relación entre el peso corporal y la salud. También abordaron algunos mitos sobre nutrición y cáncer.

Mediante juegos de verdadero o falso, clasificación de alimentos, análisis de etiquetas y ruletas de preguntas, la jornada buscó ofrecer información útil para el cuidado de la salud. Estas actividades permitieron también que el grupo de quinto semestre aplicara lo aprendido en clase.

Como parte de esta semana, impulsada por el Voluntariado universitario, estudiantes y personal del plantel formaron un moño rosa para visibilizar la enfermedad y expresar solidaridad con quienes la enfrentan. En esta actividad participaron Blanca Liliana Díaz Vázquez, presidenta del Voluntariado, y Carlos Alberto Montes Carbajal, delegado de Villa de Álvarez, además del director del plantel, César Alejandro Meza Romero.

Con Más cultura, más humanidad, celebra 38 añosel Bachillerato 28 de Camotlán de Miraflores



*El programa llevó una charla sobre la diversidad sexual en el arte, otra sobre la forma de redactar una noticia cultural y un taller de fotografía con celular.

El Bachillerato 28 de la Universidad de Colima, ubicado en Camotlán de Miraflores, Manzanillo, celebró su 38 aniversario con una jornada del programa “Más cultura, más humanidad”, de la Dirección General de Difusión Cultural, con experiencias para sus estudiantes enfocadas en temas de diversidad sexual, fotografía y periodismo cultural. 

La jornada cultural reunió tres propuestas que invitaron a las y los jóvenes a explorar nuevas formas de expresión, desarrollar sus habilidades creativas y reflexionar sobre el papel del arte y la comunicación en la sociedad.

La maestra en artes Blanca Cilia Reyes Martínez impartió el taller “Diversidad sexual y arte”, orientado a fomentar el respeto y la aceptación de la diversidad sexual mediante el reconocimiento de las distintas formas de vivir y expresar la sexualidad humana. A través de representaciones artísticas y del acercamiento a la terminología adecuada, las y los estudiantes reflexionaron sobre la orientación sexual y la importancia de construir entornos libres de prejuicios y discriminación.

Por su parte, José Genaro Chávez Valerio, fotógrafo cultural, dio el taller “De tu teléfono a las redes”, donde compartió los principios teóricos básicos de la fotografía para aprovechar las herramientas que ofrecen los teléfonos celulares. Durante la actividad, abordó aspectos como la selección del equipo, el manejo de la luz, la configuración de la cámara y la composición de las imágenes, además de mostrar el uso de plataformas como Lightroom para la edición fotográfica.

De manera simultánea, la periodista cultural Julieta Alcaraz Salazar impartió la charla “¿Cómo contar una noticia cultural?”, en la que abordó el proceso de construcción de una noticia cultural y la importancia de situar los acontecimientos artísticos en sus contextos históricos, sociales y simbólicos.

Durante la charla, destacó el papel del periodismo como un oficio de mediación crítica entre las expresiones culturales y la sociedad, así como la importancia de elegir adecuadamente las fuentes, cuidar el lenguaje de género y emplear estrategias narrativas que permitan acercar contenidos sobre arte a públicos diversos. 

Como parte final de la charla, las y los estudiantes elaboraron dos textos colectivos: uno donde crearon una noticia policiaca usando de escenario un refrigerador y el segundo, una narración mediante la técnica del cadáver exquisito, un ejercicio de escritura colectiva que estimula la imaginación y el trabajo en equipo..

“El celular”, obra que explora la complejidad de las relaciones humanas



*Una obra divertida y reflexiva, sobre la vida de cinco amigas, que se presentará dos jueves más, el 22 y 29 de octubre, en el Foto Pablo Silva.

Con el propósito de seguir provocando una reflexión sobre la amistad, la confianza y la lealtad, la Compañía de Teatro de la Universidad de Colima, que dirige Gerardo González, puso en escena la segunda temporada de “El celular”, del dramaturgo Ramón Paso, una obra donde cinco amigas muestran lo complejas que son las relaciones humanas en la actualidad.

La obra, que tendrá dos funciones más, el 22 y 29 de octubre, se presentó el pasado jueves 15, en el Foro Pablo Silva, gracias al apoyo de la Dirección General de Difusión Cultural.

Para la actriz Vanessa Pérez, quien da vida a Susana, cada función es una experiencia diferente. “Es una obra muy dinámica y divertida, con mucha comedia e incluso un poco de misterio. Sobre todo, tiene un gran mensaje que es el valor de la amistad. Así como cualquier relación no es perfecta, si sabemos resolver nuestras diferencias y aceptarlas, podemos mantenerla a través del tiempo”.

Comentó que formar parte de una actividad artística, que en su caso es el teatro, le ha permitido liberar el estrés de la rutina diaria y cultivar su lado creativo. “Me llamó la atención el teatro por su capacidad para contar historias, pero también para mostrar las emociones humanas en las cuales nos podemos ver reflejados e identificarnos. Además, me ha brindado habilidades para el ámbito educativo y para mi vida personal”.

Sobre su personaje, dijo que Susana es una psicóloga muy segura de sí misma y de carácter fuerte, que al principio le costó trabajo interpretar porque su personalidad es un poco más tímida. “Ahí está lo interesante del teatro, que te permite convertirte en otras personas. Algo curioso que me ocurrió es que, al profundizar en mi personaje y conocerlo mejor, decidí estudiar psicología”.

Resaltó de Susana la fortaleza que tiene para enfrentar las adversidades. “También fue muy divertido darle vida, vestirme de una manera en la que no me visto habitualmente, usar un lenguaje que no utilizo y un carácter que no tengo”.

Finalmente, la actriz invitó a todo el público a desconectarse un momento de sus dispositivos electrónicos y darle una oportunidad al teatro en las siguientes dos funciones de “El celular”. “Existe un estigma de que el teatro puede ser aburrido, sin embargo, es una experiencia que no se puede vivir en el cine o en tu casa viendo la televisión. Es un momento de magia que solo ocurre entre el público y los actores. Más allá de cualquier tecnología está un grupo de actores haciendo su mejor esfuerzo para entretener a las personas y mostrarles arte. Les aseguro que se van a reír y a pasar un buen rato”, concluyó. 

Elizabeth Sujey, quien interpreta a Vanesa, dijo que su historia en la compañía se remonta siete años atrás, cuando la agrupación lanzó una convocatoria para nuevas actrices. Desde entonces, dijo, ha tenido un papel activo, ya sea en el escenario o tras bambalinas. Al hablar particularmente de esta obra dijo que, “después de vivir el nervio de las primeras funciones, para esta segunda temporada de ‘El celular’ hemos podido afinar muchos detalles. Estamos mejor integradas como grupo y disfrutando más de cada presentación”. 

Comentó que, a pesar de la fuerte tormenta que cayó ese jueves por la tarde en la ciudad y del ruido que mantuvo durante una parte de la función, pudieron sacar adelante la obra. Ante todo, dijo, el actor se debe a su público. “También nos preparamos para este tipo de situaciones, aprendemos a proyectar la voz. La lluvia fue parte de esos detalles que le dan un sabor especial a cada presentación”.  

De su personaje, señaló que se trata de una mujer joven que es como una niña grande; por un lado, quiere vivir su vida adulta, dijo, pero por otro no quiere asumir todas las responsabilidades que conlleva la adultez porque le parece aburrido. “Creo que Vanesa es un personaje muy chiqueón, es una de esas amigas que necesitan mucha atención y la presencia de otras personas. La chica es un desastre y esa parte del personaje la disfruto mucho porque, en mi caso, no soy la persona más estructurada que existe”. 

La obra, dijo, trata de la amistad y la codependencia. “Finalmente los humanos somos seres gregarios, pero la obra también nos lleva a reflexionar hasta qué punto es sano y en qué momento es necesario poner límites con las amistades”.

Elizabeth Sujey también invitó al público a darse un tiempo para disfrutar de esta obra. “Los hará reír, reflexionar, e incluso verse reflejados en alguno de los personajes. Creo que se pueden regalar una hora de su tiempo y venir al teatro. Que disfruten desde el momento que salen de sus casas. Quizás eso les dé pie, al terminar la obra, para irse a cenar y platicar qué les gustó, qué les llamó la atención de cada personaje; porque de eso también se trata el teatro, de lo que pasa antes y después del espectáculo”.

La obra “El celular” se presentará nuevamente los jueves 22 y 29 de octubre, a las 7 de la tarde, en el Foro Pablo Silva García, ubicado en la calle Gabino Barrera 420, en la zona centro de Colima. Venta de boletos en https://colimatickets.com/elcelular2026

Del cuerpo femenino a la naturaleza:Corina Ramírez comparte su búsqueda en el arte



*La pintora y grabadora nayarita participó en la primera edición itinerante de “Rabo de Luna: cultura en diálogo”, programa de Difusión Cultural de la Universidad de Colima.

Corina Ramírez dice que es muy apasionada, “tanto en la pintura como en la gráfica, y me dejo llevar por el accidente”, por el aparente error en el trazo. “En la gráfica exploras, trabajas”, le dijo en entrevista a la poeta y artista visual colimense, Zeydel Bernal: “A veces resulta tal cual, pero muchas veces ese accidente supera las expectativas. Otras, crees que ya te destruyó el trabajo, pero es ahí donde la creatividad tiene que salir para retomar esa forma, esos trazos libres que no estaban en tu concepto. Es ahí donde está el reto: rescatar una placa. Todo un arte”.

La entrevista se realizó el 2 de octubre en el Centro Cultural Casa Fenelón de la Universidad Autónoma de Nayarit, en Tepic, como parte de la primera itinerancia del programa “Rabo de Luna: cultura en diálogo”, de la Dirección General de Difusión Cultural de la Universidad de Colima.

Corina Ramírez es una pintora, grabadora y gestora cultural nayarita, originaria de Santiago Ixcuintla, reconocida por su obra centrada en la figura y la experiencia femenina, así como por su larga coordinación del Taller de Gráfica El Peyote Azul, en Tepic.

A Zeydel le compartió que le gusta el olor del taller de grabado, a tinta y metal. “Cuando entro me llegan los sentidos y me trae recuerdos de lo que significó para mí desde hace 30 años haber encontrado la gráfica, haberme apasionado por ella. El golpe, la tinta, esa parte maravillosa de la cocina de la gráfica, de la alquimia. Al oler esos elementos químicos me viene la necesidad de volver a las placas”.

Sobre los premios, que ha recibido muchos y desde muy joven, dijo que nunca le han estorbado para seguir creando. “Nunca me lo he planteado de esa forma. He sido muy agradecida con todas las personas, las instituciones, incluso los gobiernos que han reconocido mi trabajo. Para los creadores en general representa un estímulo, es un puntito más o un puntote, dependiendo, la legitimación que se hace a partir de un reconocimiento”.

Pese a sus logros, reconoció que “como pintora y como grabadora, siempre he sido muy insegura. Soy muy autocrítica. Cuando empieza una obra, en muchas ocasiones rebasa los límites de lo posible, de lo que te habías imaginado, pero la mayoría de las veces es insatisfacción. Es seguir buscando, seguir trabajando esa pieza hasta lograr algo cercano a lo que quisieras decir”.

Hay un dato curioso con su nombre. Se llama Alma Corina Ramírez, pero al firmar sólo deja el nombre de Corina, que se lo puso su madre, aficionada a las novelas de Corín Tellado. “Eso nadie lo sabía, es la primera vez que me lo preguntan. Nunca se me ocurrió preguntarle a mi mamá por Alma, porque toda la vida me llamó Corina o Cori. El primer nombre aparece solo en lo oficial. Como pintora o grabadora soy Corina Ramírez. Alma tiene una connotación con mucha más fuerza que Corina, pero me aficioné a Corina y Alma pasó a segundo plano”.

El desnudo femenino

Gran parte de su trayectoria está dedicada al desnudo femenino. “En ese momento era muy importante expresarme, expresar la libertad que todas las mujeres quisiéramos sentir, pero que la cultura nos ha limitado en muchos sentidos. Tal vez después de 30 años las jóvenes se sientan un poco más libres, espero que sí. El despojarme a través de mi pintura de todas esas ataduras era la intención. Se convirtió en una intención consciente y en una constante. Sigue siendo una constante, aunque de repente aparecen otras figuras”.

Actualmente explora el principio femenino que existe en la naturaleza y en todos los seres vivos. “Empiezo a explorar esa parte vegetal, orgánica, a partir del accidente. Ya no parto del boceto como cuando pintaba figura femenina. En ese proceso pasé de ser un poco realista a ser más expresionista, más libre. Siempre busqué libertad y cuando inicio en esta etapa también cambio del óleo al acrílico, que me daba mucha más libertad de expresión por el secado rápido, la fluidez”.

En esta nueva exploración no busca representar la naturaleza tal cual. “Una flor para mí no es una margarita, no es una rosa, es algo que se asemeja. Trato de crear mi propia naturaleza, la interior y la exterior”.

Sobre las constantes de su obra, como el desnudo, dice que son “esos elementos visuales y plásticos que van siendo tuyos en tu obra. Puedes tener todas las influencias del mundo, que asimilas y que es muy respetable, pero a partir del trabajo continuo vas rescatando o aportando algo que es solamente tuyo. Cuando ese algo que de repente apareció en una obra y dices 'es bello, es bueno', vuelve a aparecer inconscientemente con el tiempo. Eso es lo que te hace tener identidad, más allá del estilo, que está muy cacareado en estos tiempos”.

Confesó también que sus bloqueos creativos surgen sólo cuando se siente muy feliz. “Soy por lo general una persona melancólica, y es mi mejor estado, mantenerme con esa melancolía que me invita a expresarme. Cuando estoy muy feliz, me volteo para otro lado”.

Finalmente, a las y los jóvenes le pide que siempre busquen trascender el ámbito de lo posible. “Cada uno tenemos un sino; no sé si creemos en el destino, pero buscar trascenderlo creo que es lo que más te puede entretener en la vida”. Les propuso también que no sacrifiquen sus sueños, ni a la familia. “Son dos cosas muy importantes. Se puede sacrificar todo lo demás, pero no sus sueños, ni a la familia. Con eso estarán ampliamente acompañados y motivados para sacar adelante aquello que les apasiona”.

Entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=FognGq4WpnA

Presentan Rabo de Luna y abrenla exposición “Descaro”, en Nayarit



*Zeydel Bernal entrevistó a la artista nayarita Corina Ramírez y presentó “Descaro”, una exposición de 19 piezas que exploran la identidad mediante la máscara.

Hace unos días, se llevó a cabo la primera edición itinerante del programa “Rabo de Luna: cultura en diálogo”, de la Dirección General de Difusión Cultural de la Universidad de Colima, en el emblemático Centro Cultural Casa Fenelón de Tepic, de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN). 

En esta ocasión, la invitada al diálogo fue Corina Ramírez, artista visual nayarita, creadora con una trayectoria de más de tres décadas que ha construido un lenguaje propio entre el dibujo, la gráfica y la exploración del territorio y el cuerpo. Su obra, íntima y a la vez profundamente colectiva, ha representado a Nayarit en México y el extranjero.

El programa, impulsado por la poeta y artista visual colimense Zeydel Bernal, permitió conocer las experiencias de Ramírez en la creación, sus procesos de trabajo y su relación con la naturaleza. Corina aconsejó no rendirse y nunca sacrificar sus sueños ni a la familia. “Son dos cosas muy importantes; pueden sacrificar todo lo demás, pero no sus sueños ni a la familia”.

También habló de sus emociones y experiencias en las exposiciones que realizó en diferentes recintos y contestó preguntas del auditorio sobre los procesos creativos, la inspiración de sus cuadros y su acercamiento con la naturaleza. 

Descaro, de Zeydel

En acto por separado, se inauguró la exposición ‘Descaro’, de Zeydel Bernal, la cual reunió 19 piezas realizadas con técnicas mixtas sobre lienzo en torno a la máscara, bajo la premisa de que “Aquí la máscara no oculta, revela…”

Esta exposición refleja la identidad como construcción, una mirada social como juicio y el cuerpo como territorio intervenido. Cada obra es un rostro que se atreve a decir lo que incomoda. Descaro es mirarse de frente, sin permiso.

Zeydel Bernal es artista visual y poeta. Su obra transita entre la literatura, la gráfica y el arte objeto, con una mirada crítica e íntima donde el cuerpo, la memoria y lo femenino se vuelven territorio político.

“Descaro” permanecerá abierta en Casa Fenelón durante el mes de octubre. 

En la apertura de la exposición, Aránzazu Marnay García Fonseca, directora de Vinculación Cultural y Artística de la Secretaría de Extensión y Vinculación en la Universidad Autónoma de Nayarit, agradeció a la artista Zeydel Bernal y a Gilda Glenda Callejas Azoy, directora general de Difusión Cultural de la Universidad de Colima, por esta colaboración entre universidades. 

Estas actividades fueron posibles gracias a las gestiones de la Red de Asuntos Culturales de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), con la colaboración de la Universidad Autónoma de Nayarit y la Universidad de Colima.