Por: Max Cortés
En un movimiento que busca transformar la relación entre el comercio exterior y el desarrollo local, se ha presentado formalmente la iniciativa con proyecto de decreto para la creación del Fondo para Municipios Portuarios. El planteamiento es directo: las ciudades que sirven como puerta de entrada al mundo no pueden seguir cargando solas con el peso del progreso nacional.
El Diagnóstico: Costos Altos, Compensación Nula
La iniciativa parte de una premisa de equidad social. Actualmente, las ciudades portuarias enfrentan una paradoja: mientras sus muelles rompen récords de productividad, sus calles y ecosistemas sufren un desgaste acelerado. Según se expuso en la presentación, estas localidades "asumen costos urbanos, ambientales y sociales que hoy no son compensados de manera justa", debido a que, hasta la fecha, "no existe un mecanismo federal de redistribución equitativo".
Para entender la magnitud del desafío, basta mirar las cifras de Manzanillo, un referente clave en esta propuesta. Tras haber movilizado más de 3.3 millones de TEUs (unidades de medida de contenedores) en 2024 y alcanzar un "crecimiento récord" en 2025, la presión sobre la infraestructura local ha llegado a un punto crítico.
Los Tres Pilares de la Iniciativa
La propuesta no solo identifica el problema, sino que traza una ruta financiera y administrativa clara para resolverlo a través de tres ejes estratégicos:
- Derecho Especial sobre Puertos: Se propone la creación de un cobro específico a las mercancías de importación, diseñado exclusivamente para "fortalecer a los municipios portuarios".
- El Fondo para Municipios Portuarios: Este fondo contaría con reglas de operación precisas y "transferencias mensuales etiquetadas". El dinero no iría a una caja general, sino a rubros críticos: infraestructura, movilidad, seguridad y mitigación del impacto ambiental.
- Gobernanza y Transparencia: El uso de los recursos estaría sujeto a esquemas de "corresponsabilidad", asegurando que cada peso se traduzca en beneficios tangibles para los ciudadanos.
¿Por qué es una medida didáctica?
Esta iniciativa es una lección de justicia territorial. Nos enseña que el desarrollo económico no debe ser extractivo; es decir, no puede simplemente "pasar" por una ciudad dejando solo contaminación y tráfico pesado. La propuesta subraya que los municipios han sido "aliados silenciosos del crecimiento de México", y que es momento de reconocer que el bienestar de la comunidad local es indispensable para la sostenibilidad del comercio exterior.
"No se trata de más burocracia; se trata de justicia territorial y de garantizar que el crecimiento del comercio exterior también se traduzca en bienestar para nuestras comunidades".
Al final del día, el objetivo es "saldar esa deuda histórica" que el país tiene con sus puertos, transformando el éxito logístico en una mejor calidad de vida para quienes viven donde México se conecta con el resto del mundo.


