• La constitución formal del IFE en 1990 marcó el inicio de una nueva etapa
en la organización de las elecciones en México
• La evolución institucional consolidó capacidades técnicas, profesionales y
operativas que hoy distinguen al INE
Hace 36 años el Instituto Federal Electoral (IFE), antecedente del actual Instituto
Nacional Electoral (INE), inició formalmente sus funciones, hecho que marcó el
comienzo de una nueva etapa en la organización de las elecciones y en el
fortalecimiento de la confianza ciudadana en la vida democrática del país.
El 11 de octubre de 1990 quedó constituida formalmente la autoridad electoral
creada a partir de la reforma constitucional y de la expedición del Código Federal
de Instituciones y Procedimientos Electorales, con la responsabilidad de organizar
los comicios federales bajo nuevas bases institucionales.
Desde entonces, la autoridad electoral mexicana ha experimentado un proceso
continuo de fortalecimiento jurídico, técnico y operativo, que ha contribuido a
consolidar elecciones cada vez más transparentes, confiables y apegadas a los
principios democráticos.
Diversas reformas ampliaron gradualmente sus atribuciones, entre las que
destacan la de 1993, que incorpora nuevas facultades relacionadas con la validez
de los comicios federales y la fiscalización electoral, así como la de 1996, que
consolidó la autonomía constitucional de la institución.
Dicha evolución permitió desarrollar capacidades profesionales, técnicas y
operativas que hoy distinguen al INE y que hacen posible la organización de los
procesos electorales federales, la coordinación de las elecciones concurrentes, la
integración y actualización permanente del Padrón Electoral y la expedición de la
Credencial para Votar.
Con la reforma político-electoral de 2014, el INE asumió nuevas
responsabilidades de alcance nacional, fortaleció la coordinación con los
Organismos Públicos Locales y amplió sus atribuciones en beneficio de la certeza
y la uniformidad de los procesos electorales en todo el país.
La consolidación de una autoridad electoral profesional e independiente ha sido
resultado del trabajo desarrollado durante décadas por generaciones de personas
servidoras públicas electorales, así como por millones de ciudadanas y
ciudadanos que han participado directamente en la organización de los comicios.
A lo largo de estos 36 años, la participación ciudadana ha constituido uno de los
pilares fundamentales para el desarrollo de la democracia mexicana y el
fortalecimiento de los mecanismos institucionales que garantizan el ejercicio
efectivo de los derechos político-electorales.
En este aniversario, el INE reconoce la trascendencia histórica de la constitución
formal del IFE y reafirma su compromiso de actuar con apego a los principios de
certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad, objetividad
y paridad que rigen la función electoral.
Por todo esto y más, a 36 años de aquel momento fundacional, el Instituto
mantiene vigentes las responsabilidades que la Constitución y las leyes le
confieren para contribuir al fortalecimiento de la democracia y la confianza
ciudadana en los procesos electorales de México.




