12 de octubre de 2026

Cantos de Ostula vinculan tradición religiosa,identidad y territorio: Antonio Ruiz



*En el MUAP, el investigador explicó cómo esta comunidad nahua de Michoacán hizo propias las prácticas musicales introducidas durante la evangelización.

Los cantos que acompañan la Cuaresma y la Semana Santa en Santa María Ostula, Michoacán, permiten conocer cómo una comunidad hizo suyas las prácticas religiosas y musicales introducidas durante la colonización. Su permanencia, explicó el investigador Antonio Ruiz Caballero en la Universidad de Colima, está ligada a la vida comunitaria, la identidad y la defensa del territorio.

El académico impartió la conferencia “Cantos y sonoridades de la larga Cuaresma en Ostula, Michoacán”, organizada por la Corresponsalía Colima del Seminario de Cultura Mexicana y la UdeC, en el Museo Universitario de Artes Populares (MUAP) “Ma. Teresa Pomar”.

Ruiz Caballero es profesor-investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y colaborador del Laboratorio Nacional de Materiales Orales de la UNAM. Es doctor en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México y en Historia del Arte y Musicología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su trabajo reúne el estudio histórico de la música y la documentación de tradiciones sonoras.

Durante la charla, explicó las semejanzas y diferencias entre las polifonías de tradición oral -cantos que combinan varias voces- europeas y las de Santa María Ostula, comunidad nahua de la región Costa-Sierra de Michoacán. Estos cantos combinan dos o tres voces, utilizan textos en latín y español y, en su mayoría, se interpretan sin acompañamiento instrumental.

Para comprenderlos, el investigador recurrió a herramientas de la historia cultural, la musicología histórica, la etnomusicología y el estudio de la liturgia. Este enfoque le permitió analizar tanto sus características musicales como su lugar en las prácticas religiosas y sociales de Ostula.

Señaló que el origen europeo de parte de este repertorio no significa que la comunidad lo haya conservado sin cambios. La población incorporó y resignificó esas prácticas mediante un proceso de apropiación creativa, hasta convertirlas en expresiones relevantes para su propia vida colectiva.

Los resultados de su investigación dieron lugar al álbum “Cantos y sonoridades de la Cuaresma y Semana Santa en Ostula, Michoacán”, y al libro “Polifonías de tradición oral en el Pacífico mexicano: el repertorio para Cuaresma y Semana Santa en la comunidad nahua de Santa María Ostula”, publicado en 2023. Ambas obras documentan el repertorio y permiten conocer sus particularidades musicales y rituales.

Ruiz Caballero sostuvo que comparar estos cantos con sus contrapartes europeas permite revisar las categorías de “música tradicional” y “música indígena”, al mostrar que las tradiciones también se construyen mediante intercambios, adaptaciones y cambios históricos.

Aclaró que reconocer esos procesos no implica negar la imposición religiosa y cultural ocurrida durante la colonización, en condiciones desiguales. Sin embargo, añadió, también hubo negociación y las comunidades intervinieron en la adaptación y resignificación de esos elementos.

En Ostula, concluyó, la continuidad de estos cantos se explica por su vínculo con la costumbre y el territorio, pilares de la identidad local y de la resistencia comunitaria.

Comparten estudiantes aprendizajes yexperiencias al clausurar Puente Académico

*En el cierre virtual, realizado el 8 de octubre, jóvenes de Colima, Michoacán y Monterrey destacaron la formación tecnológica y el intercambio entre instituciones.

El aprendizaje de herramientas tecnológicas y la oportunidad de conocer y trabajar con estudiantes de otras instituciones fueron parte de las experiencias compartidas durante la clausura virtual del curso-taller “Puente Académico Interinstitucional 1.0: Innovación y buenas prácticas en Educación Media Superior”, realizada el jueves 8 de octubre.

El proyecto reunió a estudiantes del Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán (COBAEM), plantel Aquila; de la Escuela Técnica Roberto Rocca, en Monterrey, y del Bachillerato 12 de la Universidad de Colima. Las actividades formativas se desarrollaron en mayo de 2026, en tres etapas: clases espejo virtuales, un encuentro presencial en el Bachillerato 12 y una estancia académica en Monterrey. La sesión del 8 de octubre correspondió a la clausura virtual del curso.

Durante la clausura, Ailani Alondra Gómez Preciado, estudiante del Bachillerato 12, compartió que aprendieron sobre Arduino, robótica, diseño e impresión 3D y desarrollo de proyectos tecnológicos, además de conocer la Escuela Técnica Roberto Rocca.

Comentó que la tecnología también permite acercarse a otras personas y aprender en conjunto. Para ella, una enseñanza del curso fue reconocer que, más allá del lugar de origen, la disposición para aprender permite construir conocimiento compartido.

En representación del alumnado del COBAEM Aquila, Jefferson Alexis Villa Bautista destacó que los participantes coincidieron en inquietudes y capacidades comunes, aunque provenían de lugares distintos. Aprender, expresó, también implica compartir, preguntar, equivocarse, trabajar en equipo y conocer personas.

Gerardo Emmanuel Cárdenas Villa, coordinador general de Tecnologías de Información de la Universidad de Colima, quien asistió en representación del rector Christian Torres Ortiz Zermeño, señaló que estas experiencias enriquecen la formación de las y los jóvenes, amplían su visión del mundo y les permiten conocer opciones para su futuro académico y profesional.

Destacó que el proyecto, coordinado por las direcciones generales de Educación Media Superior y de Tecnologías Informacionales de la UdeC, junto con Ternium Minas, permitió compartir conocimientos y vincular el aprendizaje con contextos del sector industrial.

Añadió que este tipo de actividades ayuda a relacionar lo aprendido en las aulas con situaciones concretas y a fortalecer el interés por las ciencias, la tecnología y la innovación. También reconoció la colaboración de Ternium en la formación del estudiantado.

Por su parte, Gustavo Meade Gómez, director de Recursos Humanos y Relaciones con la Comunidad de Ternium Minas, destacó el intercambio entre las tres instituciones y la oportunidad de conocer otros espacios y modelos de formación técnica.

Explicó que la propuesta surgió desde el plantel de Aquila y se desarrolló mediante la coordinación con la Universidad de Colima. Asimismo, reiteró la invitación de César Jiménez, presidente de Ternium, para que esta generación regrese en 2027 a las instalaciones de Monterrey.

En la sesión participaron Armando Hernández Ramírez, secretario técnico de la Dirección General de Educación Media Superior, en representación de Martín Robles de Anda; Neri Almanza Silva, jefe de Estudios Sociales de Ternium Minas; Juan Martín Rico López, director del Bachillerato 12; Cruz Ángel Valdovinos Bueno, director del COBAEM Aquila, y María Guadalupe Berver Corona, directora de Tecnologías Informacionales, además de docentes y de los facilitadores Saúl Gutiérrez Díaz y Joel Alejandro Serrano Ramos.

Adolescentes del IEEMA crean canciones para participar en Hip Hop por la Paz



*Mediante el proyecto “Voces que germinan”, de la Universidad de Colima, cinco participantes escribieron e interpretaron tres piezas musicales con apoyo de artistas y productores audiovisuales.

Cinco adolescentes del Instituto Especializado en la Ejecución de Medidas para Adolescentes (IEEMA) escribieron e interpretaron tres canciones que fueron enviadas al concurso nacional Hip Hop por la Paz. Las producciones se presentaron recientemente en el instituto, en un encuentro donde sus autores pudieron ver los videos de sus canciones.

La actividad forma parte de “Voces que germinan”, proyecto de la Coordinación General de Extensión de la Universidad de Colima que, mediante el programa Lazos y la colaboración del colectivo Bendito Estilo, incorpora el arte urbano como una herramienta de aprendizaje y expresión.

Antes de elaborar las canciones, los participantes tuvieron un taller con Nando Rodríguez, rapero y creador de contenido de San Luis Potosí, así como con los artistas locales José Vargas, “Was”, y Jesús Orozco Beas, “DJ Silvee”. A partir de esta experiencia, cinco adolescentes decidieron participar en la convocatoria, con dos propuestas en pareja y una individual.

Durante el encuentro se proyectaron los videos de “Por buen camino km6.5”, que aborda la resiliencia y los juicios sobre las personas; “Apariencias”, sobre vivencias personales, apoyo familiar y nuevas perspectivas, y “Libre sendero”, sobre la experiencia personal de uno de los participantes y su manera de interpretar la realidad.

Was y DJ Silvee acompañaron la grabación y produjeron las canciones sin solicitar remuneración. La realización de los videos contó también con la colaboración voluntaria de Miguel Ángel Torres González y Oswaldo Ignacio Aburto Farías, de Inova Enterprise, así como de Jorge Farías, profesor de la Facultad de Letras y Comunicación de la UdeC.

En la presentación estuvieron Carlos Alberto Ramírez Vuelvas, coordinador general de Extensión de la Universidad; Carlo Ramsés Navarrete Zamora, director general del IEEMA, y Rodolfo Martínez García, director del Centro de Internamiento, además de artistas, productores y Marlene Betzabeth Machuca Ramos, quien acompañó la gestión de estas actividades.

Al momento del encuentro aún no se habían anunciado los resultados del concurso. La presentación permitió compartir las tres producciones y reconocer el trabajo de sus autores y de quienes colaboraron en su realización.

“Voces que germinan” integra actividades de fortalecimiento socioemocional, lectura, escritura, creación artística y cultivo de la tierra, como espacios de aprendizaje para los adolescentes del instituto.

Ley de Salud Mental en Colima:los planos están, falta construir la atención


*En un panel realizado en la UdeC, especialistas señalaron que la aprobación de la legislación requiere traducirse en personal capacitado, recursos, protocolos y servicios accesibles.

La nueva Ley de Salud Mental y Adicciones para el Estado de Colima puede compararse con los planos de una casa: establece cómo debería funcionar la atención, pero su aprobación, por sí sola, no construye los servicios que necesita la población. Así lo plantearon especialistas durante un panel realizado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Colima.

En el encuentro “Ley Estatal de Salud Mental y Adicciones: de la construcción a la implementación”, organizado como parte del mes de la Salud Mental, docentes e integrantes del Colegio Oficial de Psicólogos del Estado de Colima (COPSI) analizaron el proceso de elaboración de la legislación y los retos para llevarla a la práctica.

Participaron Yesenia Rubí Graciano, docente de la UdeC; Guillermo Ramírez, integrante del COPSI; María Inglés, presidenta del colegio; César García, profesor investigador de la Facultad de Psicología, y Maura Susana Audiffre, maestra en Psicología, licenciada en Enfermería General e integrante del organismo profesional.

Rubí Graciano explicó que contar con la ley representa un primer paso, como ocurre con los planos de una vivienda. Para hacerla efectiva, señaló, se requieren reglamentos, instrumentos de aplicación y condiciones que permitan a las personas acceder a la atención en salud mental.

María Inglés retomó la analogía: una representación de la casa terminada puede mostrar un resultado ideal, aunque todavía falten los materiales y el trabajo para construirla. En los servicios de salud, explicó, esa distancia se expresa en problemas de coordinación, falta de capacitación y disponibilidad insuficiente de personal.

Advirtió que estas barreras pueden interrumpir la búsqueda de ayuda. Cuando una persona consigue tomar la decisión de solicitar atención y encuentra que no hay personal adecuado para recibirla, puede desanimarse y abandonar su proceso, señaló.

Por su parte, Maura Susana Audiffre compartió, desde su experiencia laboral en el IMSS, la necesidad de incorporar profesionales de psicología desde el inicio de la atención y fortalecer la preparación del personal para responder a situaciones de salud mental. También llamó la atención sobre las condiciones de hospitalización y su efecto en quienes requieren estos servicios: “Bajo la normativa de un hospital se debe tener un urgenciólogo, pediatra, cirujano, traumatólogo, pero no hay área de psicología o psiquiatría, esto por lo tanto los lleva a desconocer el código 100, para qué sirve o cómo actuar”, añadió.

César García destacó que la elaboración de la ley reunió años de trabajo del gremio, aportaciones de especialistas y mesas de diálogo. Señaló que el marco normativo reconoce la dignidad y autonomía de las personas y plantea la salud mental como un derecho, en lugar de un servicio complementario.

Guillermo Ramírez subrayó la importancia de mantener la interlocución con el Congreso para que las necesidades de la población se traduzcan en acciones concretas “y la salud mental ocupe el lugar que merece en la agenda pública”.

Las y los panelistas coincidieron en que la implementación requiere desarrollar la reglamentación, armonizar disposiciones, establecer protocolos y destinar recursos económicos y humanos. Por ello, convocaron a profesionales, estudiantes, instituciones y ciudadanía a fortalecer el trabajo en red y dar seguimiento a este proceso.

La tarea, plantearon, es pasar de los planos a la construcción: convertir lo previsto en la ley en atención accesible, oportuna y digna para la población.

Invita rector a estudiantes de Gastronomía de laUniversidad de Oriente a realizar movilidad en la UdeC



*Durante un recorrido por el laboratorio de esta institución en Puebla, Christian Torres Ortiz conoció sus espacios de formación práctica y conversó con estudiantes y docentes.

El rector de la Universidad de Colima, Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, invitó a estudiantes de Gastronomía de la Universidad de Oriente, en Puebla, a realizar movilidad académica en la UdeC, durante un recorrido por el laboratorio donde desarrollan parte de su formación práctica.

La visita se realizó como parte de su agenda de trabajo en Puebla, en el marco del convenio de colaboración académica y científica firmado entre ambas instituciones el jueves 8 de octubre. Durante la firma del convenio, el rector señaló a Gastronomía como una de las primeras áreas para explorar actividades conjuntas.

Acompañado por Aída Ordóñez Muñoz, rectora de la Universidad de Oriente, Torres Ortiz Zermeño conoció las instalaciones, el equipamiento y las dinámicas de trabajo del laboratorio. También conversó con personal académico y estudiantes sobre las actividades que realizan en este espacio.

Durante el intercambio, el rector les invitó a conocer las opciones de movilidad en la Facultad de Turismo, ubicada en Villa de Álvarez, y en la Facultad de Turismo y Gastronomía, en Manzanillo.

La formación en Gastronomía de la Universidad de Oriente combina técnicas culinarias con conocimientos de administración y ciencia de los alimentos. Su plan de estudios incluye panificación, repostería, cocina mexicana e internacional, química culinaria, conservación de alimentos y gestión de empresas gastronómicas.

El recorrido permitió conocer los espacios y las prácticas de enseñanza de una de las áreas consideradas para la colaboración entre ambas universidades. El convenio plantea explorar intercambios estudiantiles, prácticas profesionales, investigación conjunta y otras actividades académicas.

La agenda del rector en Puebla incluyó también la conferencia “Pensar con libertad en la revolución tecnológica: humanismo y desafíos en la educación superior”, con la que cerró el ciclo de conferencias por el 30 aniversario del Consorcio Educativo de Oriente, del que forma parte la Universidad de Oriente.