29 de enero de 2026

DEMAREM A.C. denuncia intento de “greenwashing” tras el rechazo del MIA para laampliación del Puerto de Manzanillo en la Laguna de Cuyutlán


*Exigimos información veraz y consulta real con pescadores y salineros.
La Asociación Civil DEMAREM manifiesta su profunda preocupación ante declaraciones difundidas hoy por diversos medios de comunicación, incluyendo el posicionamiento de la
gobernadora Indira Vizcaíno y el de Angélica Jiménez directora del IMADES que celebran el rechazo de la SEMARNAT al estudio de impacto ambiental (MIA) de la ampliación portuaria como si ello implicara automáticamente “un puerto mejor planeado para todos los colimenses”.
DEMAREM advierte que este tipo de mensajes, lejos de aclarar el fondo del problema, buscanminimizar el riesgo socioambiental del proyecto y reencuadrar la discusión pública mediante
un discurso que pretende presentar el rechazo del MIA como un simple ajuste técnico, cuando en realidad confirma la gravedad de los impactos no evaluados y el carácter altamente sensible del ecosistema lagunar.
Asimismo, resulta inaceptable que se promuevan narrativas sobre una supuesta Área Natural Protegida de 200 mil hectáreas, como afirmó hoy Angélica Jiménez, directora del IMADES, presentándola como medida ejemplar de conservación —un polígono que supuestamente abarcaría mar, montaña, la Laguna de Cuyutlán y el Volcán— mientras se omite la realidad del territorio: en zonas que se presume integrar, como regiones vinculadas a la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, persiste una presión histórica y presente por actividades
extractivas mineras y se encuentra totalmente devastada. Además, plantear un ANP como distractor mediático es inaceptable: la declaratoria y protección de un área no exime ni “compensa” los impactos de la ampliación del Puerto de Manzanillo. Menos aún, cuando esa área protegida se va a ver vulnerada y contaminada inmediatamente después de la expansión y de la actividadportuaria. Este discurso, tal como se ha presentado públicamente, evidencia la
contradicción entre la retórica de conservación y las prácticas que siguen debilitando la protección ambiental en Colima, a la vez que se evaden los impactos reales del proyectoportuario —los mismos que desde hace tiempo venimos señalando y documentando.
Es una vergüenza, un insulto y una burla a los defensores del territorio y las y los artesanos que se dedican a las actividades tradicionales como utilizan su imagen para lavar un proyecto de
muerte que arrancará la vida, la naturaleza y las tradiciones de Colima por un negocio privado.
Lo que estamos viendo es una estrategia de comunicación para bajar el costo político y social del proyecto. No se trata de ‘mejorar el puerto para todos’, sino de intentar legitimar una expansión que pone en riesgo un ecosistema clave y el modo de vida de comunidades que dependen de la laguna.
Sobre la supuesta “consulta” con pescadores y salineros DEMAREM desmiente y rechaza categóricamente las versiones que afirman que el sector
pesquero y salinero está de acuerdo con el proyecto o que “ya fue consultado”. Eso es falso. La
consulta no puede reducirse a reuniones informales, anuncios mediáticos o encuentros selectivos. Una consulta verdadera debe ser previa, libre, informada, transparente,
documentada y representativa, con acceso público a información técnica completa y comprensible.
Llamado a la sociedad colimense
Invitamos a la sociedad civil a no dejarse engañar por discursos que prometen beneficios generales mientras ocultan impactos reales y costos irreversibles. Colima, para desgracia de sus habitantes, no es hoy un ejemplo de buenas prácticas en conservación, desarrollo sostenible ni
de políticas que incorporen a la sociedad civil: se siguen omitiendo denuncias y demandas que pescadores, salineros y población en general no han dejado de plantear ante su profunda
preocupación por las pérdidas que estas decisiones pueden generar. La Laguna de Cuyutlán no es un “detalle técnico”: es un sistema vivo del que dependen economías locales, identidad
territorial, biodiversidad y servicios ambientales esenciales para Colima.
Exigencias de DEMAREM A.C.
1. Transparencia total: publicación completa y accesible de información técnica, mapas, modelaciones y escenarios del proyecto.
2. Consulta real y verificable con pescadores y salineros, con mecanismos de representación legítimos y actas públicas.
3. Evaluación ambiental independiente y con participación de especialistas sin conflicto de interés.
4. Respeto al interés público: que la discusión priorice el bienestar socioambiental de Colima por encima de agendas particulares. DEMAREM refrenda que existe un movimiento amplio y sólido de ciudadanía, asociaciones civiles, técnicos, biólogos, ambientalistas y, de manera central, de pescadores y salineros, quienes serían los principales afectados por la degradación del sistema lagunar y la destrucción de un medio de vida digno.