*Exigimos
información veraz y consulta real con pescadores y salineros.
La Asociación Civil DEMAREM manifiesta su profunda
preocupación ante declaraciones difundidas hoy por diversos medios de
comunicación, incluyendo el posicionamiento de la
gobernadora Indira Vizcaíno y el de Angélica
Jiménez directora del IMADES que celebran el rechazo de la SEMARNAT al estudio de impacto
ambiental (MIA) de la ampliación portuaria como si ello implicara automáticamente “un puerto
mejor planeado para todos los colimenses”.
DEMAREM advierte que este tipo de mensajes, lejos
de aclarar el fondo del problema, buscanminimizar el riesgo socioambiental del proyecto y reencuadrar la discusión pública mediante
un discurso que pretende presentar el rechazo del
MIA como un simple ajuste técnico, cuando en realidad confirma la gravedad de los impactos
no evaluados y el carácter altamente sensible del ecosistema lagunar.
Asimismo, resulta inaceptable que se promuevan
narrativas sobre una supuesta Área Natural Protegida de 200 mil hectáreas, como afirmó hoy
Angélica Jiménez, directora del IMADES, presentándola como medida ejemplar de conservación
—un polígono que supuestamente abarcaría mar, montaña, la Laguna de Cuyutlán y el
Volcán— mientras se omite la realidad del territorio: en zonas que se presume integrar, como
regiones vinculadas a la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, persiste una presión
histórica y presente por actividades
extractivas mineras y se encuentra totalmente
devastada. Además, plantear un ANP como distractor mediático es inaceptable: la declaratoria y protección de un área no exime ni “compensa” los impactos de la ampliación del
Puerto de Manzanillo. Menos aún, cuando esa área protegida se va a ver vulnerada y
contaminada inmediatamente después de la expansión y de la actividadportuaria. Este discurso, tal
como se ha presentado públicamente, evidencia la
contradicción entre la retórica de conservación y
las prácticas que siguen debilitando la protección ambiental en Colima, a la vez que se
evaden los impactos reales del proyectoportuario —los mismos que desde hace tiempo
venimos señalando y documentando.
Es una vergüenza, un insulto y una burla a los
defensores del territorio y las y los artesanos que se dedican a las actividades tradicionales como
utilizan su imagen para lavar un proyecto de
muerte que arrancará la vida, la naturaleza y las
tradiciones de Colima por un negocio privado.
Lo que estamos viendo es una estrategia de
comunicación para bajar el costo político y social del proyecto. No se trata de ‘mejorar el puerto
para todos’, sino de intentar legitimar una expansión que pone en riesgo un
ecosistema clave y el modo de vida de comunidades que dependen de la laguna.
Sobre la supuesta “consulta” con pescadores y
salineros DEMAREM desmiente y rechaza categóricamente las
versiones que afirman que el sector
pesquero y salinero está de acuerdo con el
proyecto o que “ya fue consultado”. Eso es falso. La
consulta no puede reducirse a reuniones
informales, anuncios mediáticos o encuentros selectivos. Una consulta verdadera debe ser
previa, libre, informada, transparente,
documentada y representativa, con acceso público a
información técnica completa y comprensible.
Llamado a la sociedad colimense
Invitamos a la sociedad civil a no dejarse engañar
por discursos que prometen beneficios generales mientras ocultan impactos reales y
costos irreversibles. Colima, para desgracia de sus habitantes, no es hoy un ejemplo de buenas
prácticas en conservación, desarrollo sostenible ni
de políticas que incorporen a la sociedad civil:
se siguen omitiendo denuncias y demandas que pescadores, salineros y población en general no
han dejado de plantear ante su profunda
preocupación por las pérdidas que estas decisiones
pueden generar. La Laguna de Cuyutlán no es un “detalle técnico”: es un sistema vivo del
que dependen economías locales, identidad
territorial, biodiversidad y servicios ambientales
esenciales para Colima.
Exigencias de DEMAREM A.C.
1. Transparencia total: publicación completa y
accesible de información técnica, mapas, modelaciones y escenarios del proyecto.
2. Consulta real y verificable con pescadores y
salineros, con mecanismos de representación legítimos y actas públicas.
3. Evaluación ambiental independiente y con
participación de especialistas sin conflicto de interés.
4. Respeto al interés público: que la discusión
priorice el bienestar socioambiental de Colima por encima de agendas particulares. DEMAREM refrenda que existe un movimiento amplio y
sólido de ciudadanía, asociaciones civiles, técnicos, biólogos, ambientalistas y, de
manera central, de pescadores y salineros, quienes serían los principales afectados por la
degradación del sistema lagunar y la destrucción de un medio de vida digno.


